Lo que viene a continuación son los razonamientos de Tigerman en su libro Continued Existence of the Tasmanian Tiger sobre como el tilacino habría logrado sobrevivir hasta nuestros días. Al igual que Tigerman, mucha gente cree que el tilacino no se ha extinguido y sigue sobreviviendo en los bosques de Tasmania, pero sin ninguna prueba concluyente desde el 7 de Septiembre de 1936 a veces cuesta creer en esa posibilidad, incluso aún queriendo creer, la lógica pesa de forma aplastante. Pero aún con la lógica en contra, debo decir como opinión personal que después de leer dichos razonamientos no me resulta descabellado valorar la posibilidad de que realmente el tilacino no se ha extinguido.
Os dejo con un fragmento del libro traducido por mi, la versión completa la podréis encontrar en inglés en la web de Tigerman. Próximamente finalizaré la traducción del libro y estará disponible tanto en esta web como en la de Tigerman.
Explicación sobre como el tigre lo ha conseguido.
Para presentar la explicación sobre como es posible que el tigre de Tasmania siga existiendo, abordaré dos temas por separado; 1) Habilidad natural de supervivencia, y 2) La especie se reinventa a si misma. Comentarios realizados por Nick Mooney, una autoridad sobre los tilacinos del Nature Conservation Branch (Department of Primary Industry, Water and Environment), el cual dice “se tendría que dar un gran compendio de circunstancias inusuales para que el tigre exista” (Owen p.197). Opiniones y avistamientos son prejuzgados como algo fuera de lugar antes de ser considerado por las autoridades; no es bueno para la ciencia, no es bueno para el tilacino. Si Nick Mooney requiere un compendio de circunstancias inusuales, aquí lo tiene. Si eres un escéptico esperanzado, aquí está el empuje que necesitas.
1) Habilidad natural de supervivencia
La triste historia del tigre de Tasmania anterior a 1936 está bien documentada, y todos podemos ver la pérdida de hábitat potencial que ha habido en Tasmania desde esa fecha. Ninguna otra especie en la tierra ha soportado tales presiones históricas, y recuerda que ésta es un marsupial; sigue siendo recordado por muchos como inferior, sin inteligencia, una forma de vida no competitiva en comparación a los mamíferos placentarios. Pero desafiando al vergonzoso pasado, es un hecho que el tigre de Tasmania persiste a día de hoy, así que ¿cómo hace la especie para resistir a tantas inconveniencias?
Paddle (p.16-18) ofrece buena cuenta de la megafauna australiana durante el periodo pre-europeo de Australia, describiendo una era de variedad de grandes animales; wombats gigantes, emús de 300kg, canguros de 3 metros de altura, cocodrilos terrestres, varanos gigantes y un gran rango de marsupiales depredadores, incluyendo al menos seis especies de tilacinos. El declive de esta megafauna empieza unos 40,000 años atrás según el registro fósil, al tiempo que se cree que los aborígenes iniciaron la colonización de Australia.
La mayoría de megafauna murió hará cerca de 20,000 años según el registro fósil. Fue una época realmente mala en cuanto a extinciones en Australia; según Paddle (p.16) todo animal australiano de más de 60kg murió, así como el 75% de especies de más de 10kg.
Está generalmente aceptado que los aborígenes causaron esas extinciones, posiblemente acompañados de un cambio climático. Los aborígenes utilizaban el fuego para modificar el hábitat y se piensa que cazaron a los más grandes, lentos y menos adaptables animales hasta el punto de no retorno. Los grandes depredadores fueron aparentemente cazados y/o perdieron sus fuentes de alimento, por lo que también murieron. Una reducida variedad de presas y la presión de la caza es una mala combinación para cualquier depredador de primer orden.
De todo ese período únicamente sobrevivió un gran carnívoro, el tigre de Tasmania. “Subió por los peldaños” de las especies que fueron cayendo para mantenerse en solitario como superviviente sin igual, por lo que ya con anterioridad al asentamiento europeo en Australia, el tilacino ya probó por si mismo ser una especie con una voluntad y habilidad para persistir fuera de lo común; un superviviente en el tiempo. Parece que ante cualquier situación adversa el tilacino fue capaz de remontar y responder sin igual.
El tilacino pre-europeo era adaptable – ocupó cualquier hábitat desde los desiertos de Nullarbor Plain hasta los bosques lluviosos al norte de Queensland. Pero los dingos fueron la última traba. De acuerdo con el registro fósil, los dingos fueron introducidos en el continente unos 4,000 años atrás, y con su técnica de caza en grupo, supuestamente más eficiente, se cree que desbancaron a los tilacinos en la competición por el alimento, y/o mataron a los tilacinos de forma directa.
Paddle (p.22) también indica que la introducción del dingo hizo a los aborígenes mejores cazadores. De todas formas parece poco probable que el dingo fuera el causante directo de la “extinción” en la zona continental.
Por supuesto siguen existiendo algunos tilacinos en la zona continental por lo que, y considerando la similitud de los avistamientos entre la zona continental y Tasmania, es de lógica mantener una mentalidad abierta sobre este tema. Si el tilacino puede ocultarse en Tasmania también puede hacerlo en la zona continental.
Pero los dingos no llegaron a Tasmania, así que este magnífico superviviente esperó a su siguiente reto – la llegada de los europeos. El resto de la historia está bien documentado, de nuevo localizado en los cuatro libros mencionados anteriormente. Durante ese periodo de condescendencia gubernamental, de epidemia y consecuente pérdida del hábitat, las condiciones fueron adversas una vez más, por lo que la especie tuvo que retirarse a áreas más seguras, optimizar sus recursos y reunir los fragmentos para afrontar una nueva era.
¿Podría el tilacino seguir existiendo gracias a una habilidad natural de supervivencia? Cuatro preguntas me vienen a la mente:
¿Fue la caza durante el periodo de condescendencia suficiente como para extinguir la especie?
No. Cualquiera que haya caminado por los bosques de Tasmania sabe lo densos/extensos que son, por lo que no hay manera de que únicamente la caza humana pudiera haber reducido el número de tilacinos bajo el punto de no retorno. Hablamos de un animal adaptable que puede vivir en cualquier hábitat.
¿Pudo ser la epidemia publicada en 1908 suficiente para acabar con la especie?
Posiblemente, ya que este factor no se ve afectado por la densidad de los bosques o terrenos áridos. Igualmente Paddle indica que la afección del patógeno no fue letal sobre los tilacinos. Hay comentarios del personal del zoo indicando que los tilacinos quedaban muy afectados, pero esto no tenía por que suceder necesariamente en libertad. La misma epidemia afectó a otros marsupiales carnívoros de una forma severa, así que es asumido que el tilacino sufrió de igual manera. Teniendo en cuenta esa teoría debemos recordar que las otras especies se recuperaron, por lo que es razonable pensar que los tilacinos también se recuperaron físicamente. Tenemos pruebas de la existencia de la especie hasta 1936, lo cual son casi 30 años después de que la epidemia llegara aparentemente a su punto álgido.
¿Es la pérdida del hábitat un problema suficiente para causar la extinción?
No. Sigue habiendo hábitat asequible en Tasmania para soportar una población viable de tilacinos, los cuales se encuentran obviamente en la actualidad en un estado precario y de existencia disturbada. La pérdida de hábitat en las áreas principales se está incrementando; esas áreas siguen disminuyendo y siendo vulnerables.
¿Puede ser la unión de esas tres causas suficiente para causar la extinción?
Probablemente, y ese es el punto de vista de los extincionistas. De hecho es la causa perfecta; una combinación de presión por la caza, epidemia y pérdida del hábitat fue demasiado para el simple y poco evolucionado tilacino. El razonamiento científico dice que el tigre de Tasmania podría no haber soportado la unión de esos tres elementos.
Aunque hoy día los tilacinos caminan por los bosques salvajes de Tasmania. Lo digo repetidamente sin una prueba definitiva, pidiendo paciencia a los escépticos; no abandonéis tan rápido. Si piensas que la especie no sigue existiendo, entonces obviamente no les ayudarás. Espera a leer hasta el final del libro.
El tigre de Tasmania ha desafiado a la lógica científica sobreviviendo contra increíbles probabilidades biológicas. Pero además, ha sido capaz de eludir a los humanos durante setenta años; ¡tan efectivamente que la sociedad lo cree extinto! Para lograr eso la especie ha tenido que cambiar de lo que fue a ser increíblemente elusivos.
2) La especie se reinventa
¿Cómo ha sido capaz el tilacino de eludir a los humanos durante tanto tiempo cuando históricamente no es recordado como inteligente? Es cierto que durante el período furtivo se decía del tigre que era un animal excesivamente estúpido. Si la opinión de los primeros comentaristas es acertada, entonces el tilacino sería ciertamente incapaz de tener el comportamiento necesario para evitar su detección durante los últimos setenta años. Yo explico su habilidad elusiva de tres maneras; 1) actitudes coloniales incorrectas, 2) la especie ha cambiado de lo que fue y 3) habilidad de persistir en bajo número.
2-1) Actitudes coloniales incorrectas.
En un clima de odio y persecución existen varios comentarios injustificados sobre el tigre de Tasmania. Fue tachado de ser un inútil y apestoso vampiro, listo para matar a cualquier oveja o buey en la costa este. También se dijo que era estúpido, lo cual me parece fundado por la ignorancia humana, odio ciego, o para obtener fines políticos.
La mayoría de gente solo vio a los tilacinos en los zoos, y ahí el comentario era que los animales parecían aburridos o infelices, con pocas muestras de interés en su entorno. Pero seguramente los animales que en cautividad son los más desinteresados e infelices (esos que saben lo que han perdido) son en realidad los más inteligentes. La gente estaba lista para odiar al tilacino a la primera oportunidad, así como para atribuir estupidez muy pronto. El tigre de Tasmania siempre fue un animal muy inteligente.
2-2) La especie ha cambiado de lo que fue.
La primera función de la selección no natural del/los periodo/s de condescendencia podría haber sido eliminar a los menos inteligentes o menos elusivos. Esta práctica se generalizó en toda Tasmania durante cien años hasta que solo quedó un bajo número de individuos, la mayoría en los bosques de la zona oeste. Cuando la especie disminuyó, se alcanzó un punto crítico en la década de 1910 cuando los tilacinos eran tan difíciles de encontrar que los cazadores empezaron a abandonar; ya no era comercialmente viable. Esto coincidió con un cambio genético, vía selección de rasgos que permitió a la población restante evitar ampliamente su captura.
Los siguientes treinta años representan solo nueve o diez generaciones de tigres, por lo que no representa una posibilidad de cambio significativo en el número de la población. Igualmente hay opiniones científicas sobre un incremento de la población durante los años 1950 y 60. Se realizaron búsquedas y aparentemente algunos tilacinos fueron avistados, pero debido a la combinación de una baja población, la nueva conducta de avispada elusividad, y quizás algo de suerte, ningún ejemplar fue capturado o fotografiado.
Durante los años 1960 y 70 el número de marsupiales nativos de Tasmania empezó a descender de forma dramática debido al uso indiscriminado de venenos y trampas durante las décadas de los 40 y 50. Asimismo el número de tilacinos se debería haber recuperado, por lo que algunos ejemplares deberían haber sido capturados en esa época, pero eso no sucedió – de nuevo uno de los pilares de la teoría de la extinción.
Hubo una fuerza supresora de tilacinos durante los años 60 y 70, y esa presión es ahora mayor que nunca. Los demonios de Tasmania matan a las crías de tilacino que aguardan en las cuevas a que la madre vuelva de cazar, este tema será discutido en el capítulo 8. Esta es la razón principal por la que los tigres de Tasmania no han sido capaces de incre